Un grupo del laboratorio de informática del MIT. Tras escribir Zork por diversión, fundaron la empresa en 1979 y lo vendieron por entregas para que cupiera en la memoria de los ordenadores domésticos.
¿Qué inventaron?
La Z-machine, una máquina virtual. Escribían el juego una vez y solo portaban el intérprete a cada ordenador. Además metían «feelies» en las cajas: mapas, monedas y pistas físicas.
¿Qué pasó con ellos?
Apostaron por un programa de bases de datos que fracasó. Activision los compró en 1986 y cerró el estudio en 1989. Sus juegos siguen siendo de culto.
Ken y Roberta Williams. Roberta diseñaba las historias y Ken la tecnología. Empezaron en casa con Mystery House en 1980.
¿Qué la hacía especial?
Las sagas Quest: King's, Space, Police y Quest for Glory. Mundos grandes, mucha narrativa y muchas muertes. Había que guardar partida a menudo.
¿Y su final?
Una cadena de compras empresariales desde 1996 desmanteló el estudio original. La marca sobrevivió como editorial, pero el espíritu de Oakhurst se perdió.
Nació como Lucasfilm Games, la división de juegos de la productora de George Lucas, y adoptó el nombre LucasArts en 1990.
¿Su gran aportación?
SCUMM, los verbos en pantalla y la filosofía de no castigar al jugador: sin muertes inesperadas ni callejones sin salida. Y la música adaptativa iMUSE.
¿Quiénes trabajaban allí?
Ron Gilbert, Tim Schafer, Dave Grossman, Hal Barwood, Noah Falstein, Brian Moriarty, Sean Clark, Larry Ahern... Un plantel que luego fundó medio sector independiente.
En York, Inglaterra, en 1990. Charles Cecil es su cara visible desde el principio.
¿Cuál era su motor?
Virtual Theatre: los personajes no esperaban quietos; tenían rutinas y se movían por el escenario por su cuenta. Se estrenó en Lure of the Temptress (1992).
¿Siguen en activo?
Sí. La saga Broken Sword continúa: financiaron una entrega por Kickstarter en 2013 y en 2024 publicaron un remaster completo del primer juego.
Sí, de Madrid. Ramón Hernáez, Rafael Latiegui, Felipe Gómez y Miguel Ángel Ramos debutaron con Igor: Objetivo Uikokahonia en 1994.
¿Su mayor éxito?
Runaway (2001) triunfó en toda Europa justo cuando se decía que el género había muerto. Antes, Hollywood Monsters había arrasado en España.
¿Y ahora?
Siguen haciendo aventuras narrativas como Yesterday (2012) o Blacksad: Under the Skin (2019). Es uno de los estudios de aventuras más longevos del mundo.